Articulos y predicas del pastor

El romanticismo humano y el amor que nos presenta la Biblia

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marcelvasilacheHay una situacion por medio de la cual muchos estan siendo engañados por satanás acerca del verdadero romanticismo que es el amor incondicional y entregado entre dos personas, hombre y mujer. En estos tiempos esta circulando en el mundo una corriende de romanticismo según estándares diabólicos. Por ejemplo, en el mundo se acostumbra escuchar canciones escritas por autores que nunca llegaron a conocer el amor a través del perfecto amor de Dios así como nos lo presenta en Cantar de los Cantares y otros ejemplos de la biblia. En el mundo las letras “románticas” como por ejemplo: “me quiero quitar la vida porque tu no estás”, “te quiero y te olvido”, “en tu ausencia ¿me voy con otro?” o “el amor me hace sangrar, me enferma”. Estas son necesidades que tienen respuesta solamente en Cristo y que nunca encontrarán lo que realmente buscan, pues solo reflejan la soledad que se siente a través de cada letra de una canción “romántica” del mundo, el sentimiento de desesperación del ser humano por ser amado así como es, con todos los defectos que tiene. Por eso Dios nos presenta otro tipo de romanticismo. Normalmente en el mundo se ama hasta que el conyuge tiene algún error o falla en algo. Se separan y durante ese distanciamiento empiezan de nuevo a escuchar canciones románticas llenas de humanismo, logrando solamente que las heridas se profundicen y se hagan brechas entre ellos cada vez más grandes, hasta el punto de terminar con el sentimiento de amor que hubo entre ellos. ¿Por que? Porque el que hace que una relación sea perfecta…falta ahí. Dios no esta implicado en medio de ellos, por que esa pareja busca la perfeccion del amor a través de ideales humanos que estan llenos de fallas.

Dios nos presenta otro tipo de romanticismo:
“El amor es paciente, el amor es bueno, no tiene envidia, el amor no presume, no es arrogante, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal, no se alegra de la injusticia, mas se goza de la verdad, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta “. 1 Co 13:4-7
Cuando una pareja tiene estos detalles en su relacion…todo es perfecto.  Nada falta.
Puedo entender a la Sulamita, puedo sentir su desesperación en su voz cuando busca a su Amado en las calles de Jerusalen…lo ama, El es todo su mundo, nadie mas existe para ella en el mundo que la puede llenar de felicidad y con lágrimas en sus ojos busca a su amor y pregunta a los extraños por El. El es único y lo describe con tanto afecto asi como nosotros debemos de describir el amor que sentimos por nuestras esposas y esposos.
„Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar.”  Cantares 2:3
El manzano tiene muchas vitaminas y la piel de cada manzana tiene efectos antioxidantes, que entre otras cosas te protege del cancer, te mantiene joven y saludable y con una mente agil.
El verdadero amor te tiene que proteger que cualquier amenaza y en los momentos de angustia te da fortaleza y consuelo para seguir adelante. La Sulamita ve a su amado como el único entre todos los que le rodean, aunque él para los demás pase desapercibido entre la multitud, por la humildad que le caracteriza. Ella es capaz de distinguirlo entre la muchedumbre, porque nadie es como El. La Sulamita expresa que es en la intimidad con él  en donde le gusta pasar su tiempo. No sólo se refiere a una intimidad sexual sino al hecho de que su amado la entiende, le susurra palabras que ella desea escuchar, le encanta oir su voz, se deja guiar por el. Solamente ve sus ojos y  se da cuenta cuanto le ama.  La Sulamita expresa que le encanta el fruto de su amado, que es dulce a su paladar. Muchos interpretan mal ésta parte de la Biblia. En Galatas 5:22,23 habla claramente del fruto del Espíritu: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza…etc.”  Allí nos describe todas sus virtudes, su fidelidad, su protección y el deseo de proveer no solo económica sino sentimentalmente para que a ella nada le falte.  A sus esposas  las conquistan con palabras, con poesía. No se necesitan metáforas muy elaboradas. Díganle que es hermosa, que es la única para ustedes… que no hay otra. ¡Eso es todo!
Este es el verdadero amor entre dos personas, el amor que madura a través de los años y no se enfría ni se deja contaminar con malos consejos como: “cambia a tu vieja por otra”. Debemos cambiar nuestra vieja naturaleza para que podamos ver el amor verdadero con otros ojos… a través de los ojos de Dios.
Entonces, ¿que diferencia hay entre el romanticismo del mundo que no conoce a Dios y el romanticismo que tiene la esencia de Dios implicada?  Uno de los mandamientos del matrimonio es: “estar con tu pareja en las riqueza, así como en la pobreza, en la enfermedad, así como en la salud” Estos son mandamientos del matrimonio permitidos por Dios, para que los que se casan entiendan el sacrificio continuo que se debe de hacer durante el matrimonio. El apostol Pablo dice que esta acostubrado vivir en abundancia, asi como cuando tiene necesidad. El entiende que su relación con Dios no depende lo que puede tener o no. Este es un amor verdadero e incondicional. Otro ejemplo todavía mayor es el amor que Cristo tiene hacia su iglesia, su amada, sin importar el status social o económico que cada uno posea, por que como en un matrimonio espiritual todo se adquiere estando juntos, por eso dice Cristo que tenemos que juntar riquezas en el cielo en donde nadie nos las puede robar o quitar… que hermosa palabra. Porque al igual que en el matrimonio terrenal, en el espiritual las riquezas se adquieren juntos. Recordemos que algunos de los discipulos no eran muy educados o ricos. Este es un vivo ejemplo del amor incondicional que debemos tener las parejas humanas, aceptándonos así como somos y siendo conscientes de que quien transforma nuestras vidas es Jesucristo y el Espíritu Santo y no nosotros. Eso lo pueden conseguir solamente los matrimonios que viven en temor de Dios. Los matrimonios que no le temen a Dios siempre buscarán la perfección humana, económica y social para dar una buena impresion delante de los demás, con el único fin de conseguir el respeto y la admiración que tanto anhelan recibir de la gente.  En ese proceso solo logran alejarse uno del otro  por que no buscan agradarle a Dios sino agradarse ellos mismos y a los demás. Cuando Dios a través de su sabiduria nos muestra el equilibrio que incluye también darse tiempo para seguir enamorándose uno del otro. Me encanta cuando me encuentro en la calle con parejas que aprendieron a depender de Dios y aunque pasen por medio de pruebas fuertes, los veo felices y declarando que nada los puede derribar y que se aman cada día más. A estas parejas nada las puede separar y mucho menos separarlos del amor de Dios que es el soldador de esa hermosa relacion.
En cambio las parejas sin Dios que tienen temporadas solamente de romanticismo, en cuanto viene la prueba empieza la duda de si todavia se pueden amar y se empiezan a alejar uno del otro hasta que llega el divorcio. ¿Para que sirven entonces estas canciones románticas humanas? Para elejarnos mas del proposito de Dios e ilusionarnos con un amor fantasioso que no perdura, una pasión momentánea, que depende de algunos cantantes que fueron inspirados por deseos llenos de egoismo e indiferencia, para mentirles a los que no tienen la base puesta en Cristo y se dejan guiar por estos que están tan lejos de conocer el verdadero amor. Algunos “románticos” fallan de tal manera en su busqueda del amor perfecto que después de tanta decepción buscan dentro de ellos mismos la perfección cambiando su cuerpo, atravez de operaciones estéticas, tomando hormonas para que por lo menos ellos se parezcan a lo que buscan y caen en una sexualdidad enferma y en preferencias que la Biblia las condena maldiciendo a todos aquellos que viven bajo esas condiciones.
Solo quiero advertir, que sin Dios en nuestros matrimonios no vamos a poder amarnos asi como lo deseamos tanto y hemos soñado a través de los años, incluso desde nuestra niñez. Yo he visto “románticos”, “bohemios” que llegaron al suicidio porque no pudieron llenar la expectativa que tenían en ser amados, faltó la llenura del amor de Cristo y la esperanza que te da vida cuando amas a tu pareja a través de los principios de Dios. Los “romanticos” suicidas hasta dejaron una nota junto a ellos en donde decian que sin el o ella ya no pueden vivir. Nos recuerda que nosotros sin Cristo nada podemos hacer, ni siquiera resistir a diferentes tentaciones o ver hacia el futuro con esperanza. Les invito a través de estas letras a que hagan un compromiso con Dios como matrimonios y hasta como solteros en busca de la pareja ideal. Permitan que Cristo, los llene de su amor incondional y les enseñe como se debe de amar. ¿Te quieres enamorar? ¡Enamorate primeramente de Cristo!
Pastor Marcel Vasilache

  

Queremos Pastores                                                                             

Señor, tu nos dijiste que nos cumplirías deseos
A los que somos sinceros de corazón.
¿Quieres saber que te pedimos?
Queremos pastores arropados bien,
Regalándoles tu mismo la armadura…
Sin parecerse a los artistas,
Que no tengan “lentes oscuros”
Que oculten el espejo del corazón como brilla,
Cuando piensan en la plata…
Predicándonos de la sencillez de Cristo,
Admirando como suena desde el pulpito,
El timbre de su voz.

Queremos que cuando ellos nos predican,
Tu mismo seas quien esté presente entre nosotros
Y no periodistas por haberles vendido la exclusividad
De nuestra Boda Contigo.

Queremos que “se pudra el yugo a causa de la unción” (Isaias 10:27)
Y que no se roben de Tu gloria
Por sentirse hasta mejores parlantes que Salomón.
No queremos pastores caídos de la gracia por incompetentes,
No queremos filisteos en el lugar más santo de Tu Templo,
Teniendo otros dioses paganos en sus corazones.

Queremos moradores con el shofar ungido,
Rodeados de panderos… regocijándose con el pueblo
Sin tener pendientes asuntos personales,
Que no tengan los ojos apuntados
En la cartera del pueblo.

No queremos pastores presumidos,
Teniendo más dones que Pablo,
Hablar hasta veinte idiomas del cielo,
Pero… que les falte el amor.
No queremos címbalos que retiñen desde el pulpito,
Impresionando hasta a la reina de Saaba con tantos diplomas
Que llenan los murros de sus oficinas… ¡pobres clavos!
Teniendo afuera estacionado su orgullo.

Oh Padre… ¿Qué queremos?
Pastores que tengan corazones como el del pequeño David,
Quitando las ovejas con fuerza
De la boca hambrienta del león.
Que llamen a la lluvia cuando el corazón esté afectado de sequia,
Ordenándole con autoridad al sol como Josué,
Quedándose más tiempo en el cielo,
Para deshelar a los que antes eran tan ardientes
Y que ahora son icebergs náufragos en el Polo Norte.

¡Padre, es todo lo que nosotros queremos!
Que cuides Tu ganado…
Dándonos mejores guías para revelarnos el cielo en sus vidas,
Para encontrarnos al final del túnel,
Escuchando el estruendo de las aguas…
Mezclándonos con la “ gran multitud” en el cielo,
Gozándonos en las bodas del Cordero.

Autor: Marcel Vasilache

Besaras siendo enamorado

Besaras los pies que todos aman,
El polvo que cubrio cada herida,
Besaras…
Como nunca pudiste besar con vanidad
Los pies de tu antiguo amo
En vicios con amargura arrodillado.

Besaras cada llamado que sale de su boca…
Imaginate el cielo viendolo a El como te habla,
Besaras cada palabra,
Perdido en amor eterno.

Besaras siendo enamorado
Olvidando cada lagrima
Que en las miradas de los lobos
Confiabas…
Perdonando cada piedra
Que apuntaban tus miradas
En el rostro del Señor.

Besaras los pies que te guiaron
Por arriba de las culpas…
Y las olas grandes
Que quisieron destruir tu barco de la fe…
Besaras cada mejilla
Que recibio por ti los golpes
Al llorar sin tener alguna culpa…
Besaras siendo enamorado.

 

DE FIESTA EN FIESTA

No conocí de cerca a Shakespeare
Para que influencie mi pluma,
En derramar la sangre de mis enemigos,
Por medio de otro Hamlet.
Tampoco quiero matar al héroe del cuento con veneno,
Arrodillándolo por un amor que no perdura.

Mi historia no es parecida
A la de Romeo y Julieta.
Desde que me enamore de Cristo,
¡Su Padre nos apoya!
Nos dio su real consentimiento.
Hasta mis padres lo aman con locura,
Queriendo estar presentes en nuestra boda.

Hay un enemigo que nos quiere separar.
Y no son los Capuleto. Me amenaza de muerte,
Por medio de otros tipos de veneno,
Para que caiga a sus pies derrotado.
Hasta en ángel de luz se transforma para engañarme,
Y alejarme de mi amado.

No caeré al filo de tu espada,
Ya no se hace paz entre tu y mi amado.
Mi vida te condena
Y la paz que tengo,
Aunque fuera en Verona, ¡Perderías la batalla!
Porque el amor que yo siento,
No me traerá muerte,
Tampoco tendré un fin tan triste,
Como el de Julieta.

Mi amado no sembró en mi rencores,
Tengo tanta esperanza, lleno estoy de gozo…
Porque no me voy a casar en secreto,
Con la ayuda de Fray Lorenzo…
Quiero que todo el mundo se entere.
¡Que preparen el shofar y las trompetas!

Vas a morir como Teobaldo, despreciable enemigo,
Con tu propio veneno.
Mi Señor no te permite subyugar a su amada,
Nada más la quiere preparar,
Sana en la fe y casta, adornando el camino con sus obras,
Hasta la Ciudad Eterna.

No me vas a enfriar como a la iglesia de Sardis,
Cada uno de tus ataques infame enemigo,
Me acercan más a mi Señor.
Haciéndome soñar como Cervantes,
Por medio de Don Quijote de la Mancha.

Cuando venga la libertad de mi amado,
Andaré de fiesta en fiesta,
Siendo rodeado de la estirpe real, de mi Señor, de Cristo
Y de aquellos que tampoco aceptaron tu veneno enemigo…
Casándose al final de los tiempos,
Sin que nadie los interrumpa…
Como en la historia de Shakespeare.
¡Que empiece la elegante fiesta!

MARCEL VASILACHE

 

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